Mitos y realidades sobre el salto de una empresa al Cloud Computing

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Mitos y realidades sobre el salto de una empresa al Cloud Computing

Para muchos el concepto de la nube es uno vago que apenas y puede explicarse sin usar demasiados términos técnicos, y eso disuade muchas veces a los CEO’s que aún dudan en migrar la información que hasta ahora han almacenado en sus plataformas tradicionales a la nube.
 
Sin embargo, existen una serie de mitos que nosotros buscaremos destrozar con base en verdades que no solo le quitan este halo de misticidad que envuelve a la nube, sino que también revelan los beneficios en aspectos clave como seguridad, estabilidad, rentabilidad y escalabilidad.
 
Primero que nada la seguridad: en este aspecto, un CEO suele temer que pasar todos sus archivos a la nube, algo que no podemos ver ni tocar (muy a diferencia de un buen servidor físico on premise) se vayan a perder o caigan en manos de un hacker, pero la realidad es que los proveedores cloud se han sofisticado tanto que es cada vez más difícil vulnerar una app o plataforma basada en esta arquitectura.
 
Otros temen perder información en el proceso de migración, pero la realidad es que es cada vez más fácil, seguro y efectivo pasar información de un equipo físico a la nube. Sólo acude con un experto que te explique lo sorprendentemente sencillo que es pasar terabytes enteros de datos a la nube sin perder un solo kilobyte.
 
A pesar de ser un ambiente seguro para cada bit de información que necesitas ‘allá arriba’ en la nube, siempre existirá la necesidad de hacer un backup de tus datos en caso de que una falla humana provoque una pérdida de información. En ese caso necesitas exigirle a tu proveedor que
haga un respaldopara proteger tu información.
 
Otra preocupación del CEO es el manejo del capital de su empresa y la idea de una migración de un servidor on premise que ya pagó a una arquitectura nueva para sus oídos, suena como un verdadero gasto importante que preferiría evitar.
 
Sin embargo, la realidad es otra. Al dar el salto al Cloud no solo se ahorran grandes gastos en un equipo de expertos de TI trabajando más de nueve horas seguidas en una oficina física, consumiendo energía eléctrica, ocupando espacio y haciendo uso de las instalaciones de la empresa, sino que también se dejan de pagar cosas como servidores físicos, empleados, cableado, electricidad, ventilación y otros elementos que comienzan a incrementar conforme tu empresa crece y demanda más recursos.
 
En conclusión la nube no sólo deja de ser un Capex (Gastos de Capital), sino también acaba convirtiéndose en un Opex o gasto recurrente que mantiene las operaciones básicas de una compañía, pues conforme la tecnología avanza y la empresa va enfocándose más en las plataformas digitales de compra, venta y distribución de productos, los servicios en la nube se vuelven cada vez más necesarios.
 
A diferencia de una estructura digital tradicional, la nube ‘nunca se cae’ ni pierde conexión, además de que encontrar un dato desde cualquier punto del mundo es sencillísimo, pues con una conexión segura se puede acceder a lo que necesites desde tu laptop, tableta, smartphone y computadora.
 
Al migrar tu negocio a esta plataforma, no solo garantizas mayor seguridad para tu información, sino que también cuentas con el apoyo de técnicos especializados que estarán para ti las 24 horas del día, y los 365 días del año… y no sólo de lunes a viernes de 9 de la mañana a 6 de la tarde.
 
Sabemos que es difícil cederle el control de tu negocio a un extraño (un proveedor cloud), pero uno de los errores más comunes de la modernización de una empresa es negarse a perderle el miedo a lo desconocido y cerrarse a la oportunidad de conocer nuevas cosas, consultando a los expertos y aclarando todas las dudas que se presenten.
 
Perderle el miedo a la nube también facilita mantenerse vigente ante las cada vez más modernas plataformas digitales, pues su nivel de escalabilidad (adaptabilidad) a nuevas arquitecturas es mayor a la de los métodos que se han estado usando durante los últimos 20 años.
 
Sólo recuerda que al saltar a esta plataforma debes hacerlo de manera gradual, con todo el tiempo del mundo y con ayuda de un equipo de expertos que entienda lo que necesitas y cómo opera tu empresa.
 
Hay servicios en tu empresa que deben migrarse y otros que podrían esperar un poco, pero en realidad no hay límites en cuanto a lo que puedes llevar al cloud. Pide a tu equipo de TI que consulte a asesores de confianza antes de comenzar con el proceso de actualización.
 
Una vez que tu empresa haya dado el salto al siglo XXI y se haya transformado en un negocio digital, tu equipo comenzará a evolucionar poco a poco, cambiando su forma de trabajar, volviéndose más eficiente e incrementando su productividad.

No le temas a la nube, porque es la primera vez en más de 25 años que vemos una revolución tan relevante como la que esta tecnología trae consigo.